El escáner de resonancia magnética utiliza potentes imanes que crean un fuerte campo magnético. Los protones del cuerpo son estimulados para alinearse con el campo magnético. La corriente de radiofrecuencia que se aplica hace que los protones se tensen y se reposicionen, liberando energía en el escáner de RMN. La cantidad de energía liberada depende de la ubicación de la parte del cuerpo y del entorno en el que se encuentra. En el caso del sistema biliar, las imágenes de RMN pueden cartografiar la estructura de los órganos sin necesidad de inyectar contraste.
Un campo magnético de alta energía atrae objetos magnéticos hacia el escáner. Estos objetos pueden dañar el escáner o causar lesiones al paciente y al personal médico. Por lo tanto, es esencial controlar a los pacientes y al personal que entra en el entorno de la RMN. Una resonancia magnética produce una imagen multidimensional de una parte del cuerpo, pero se pierde la información espacial. Los investigadores pueden crear una imagen tridimensional utilizando esta información. Sin embargo, es fundamental seguir unas directrices estrictas para garantizar una experiencia segura y productiva.
La resonancia magnética se desarrolló por primera vez en la década de 1970. Desde entonces, ha ganado en popularidad como herramienta de diagnóstico. Puede detectar tumores en el cerebro, el corazón, el hígado y muchos otros órganos. Como no utiliza radiación ionizante, es una herramienta de diagnóstico no invasiva. La RMN es un método seguro y eficaz para diagnosticar y controlar muchos tipos de enfermedades. Por este motivo, la RMN se utiliza como parte del tratamiento de las lesiones cerebrales y de la médula espinal, incluida la enfermedad de Alzheimer.
La resonancia magnética es una herramienta valiosa para el diagnóstico médico. Proporciona más contraste en las imágenes de los tejidos blandos que el TAC. La RMN también es más fácil de realizar que el TAC, que puede ser ruidoso e incómodo. Algunos pacientes quedan excluidos de esta prueba porque tienen metales no extraíbles en su cuerpo. La tecnología está todavía en sus primeras fases, pero los beneficios son claros. Además de proporcionar diagnósticos médicos, la IRM se ha convertido en una popular herramienta de diagnóstico para el cerebro.
Aunque la resonancia magnética es una herramienta de imagen común, es propensa a causar radiación. Una RMN de alta resolución proporciona más información que un TAC normal, pero también tiene sus inconvenientes. Es menos sensible que el TAC, pero puede ser más caro que éste. También requiere más tiempo. En comparación con un TAC, la RMN es más precisa. También puede proporcionar imágenes más detalladas que el TAC.
La RMN tiene muchas ventajas sobre otros métodos de diagnóstico. Su alta resolución permite al médico ver con detalle la estructura interna del cuerpo. Además, se puede hacer un seguimiento de los niveles de glucosa en sangre del paciente con facilidad. La resonancia magnética también puede ayudar a identificar enfermedades que no presentan síntomas. Aunque una resonancia magnética no es completamente segura, puede ser beneficiosa. Una persona con diabetes puede beneficiarse de una resonancia magnética especializada.
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